El barrio de la Mercè en Barcelona

La Mercè, patrona de Barcelona, da nombre a un barrio que creció en el siglo XVIII alrededor del convento de los mercedarios, fundado en 1650. La aristocracia de la época escogió este lugar para fijar sus residencias. Casonas, palacios, tiendas legendarias, iglesias y un largo etcétera que aún se pueden admirar. ¡Comienza la ruta!

En la actualidad la Plaza Reial ocupa el solar del convento de los capuchinos. Poco a poco fue perdiendo los comercios que le dieron renombre. En ella abrían sus puertas comercios de renombre como: la tienda de ropa Camps, el Bazar de los Andaluces, la camisería Furest o los almacenes El Águila. Estos estuvieron en la plaza hasta finales de la Primera Guerra Mundial. También estaban templos gastronómicos como: Can Justin -1º restaurante de estilo parisino- y el Suís que llegó a estar en la lista de los mejores y más acreditados del continente.

La iglesia de Sant Jaume o de la Trinitat (Ferran, 28) sustituye a una sinagoga del Call Menor (aljama judía), que tras el avalot de 1391 se reconvirtió en iglesia gracias a un grupo de judíos conversos de la cofradía de la Trinitat.

 Entre 1875 y 1879 la Sociedad General del Crédito Inmobiliario promovió la construcción de un pasaje de locales y viviendas: pasaje del Crèdit. Miquel Miró, hijo de un herrero de Cornudella, instaló un taller de orfebrería y relojería en dicho pasaje. Allí conoció a Dolores Ferrà y en 1893 nació su hijo Joan Miró, futuro pintor surrealista de fama mundial. Una placa en la casa (pasaje del Crèdit, 4) deja constancia del hecho. En la actualidad ese piso lo ocupa la habitación 330 del hotel Rialto.

La calle Avinyó en el siglo XIX se convirtió en centro de la burguesía, y a principios del siglo XX, de la prostitución portuaria. Las casas de lenocinio abundaban y, al parecer, Pablo Picasso frecuentaba una situada en el ahora hostal Levante (Baixada de Sant Miquel, 12). Allí se inspiró para su cuadro Las señoritas de Avinyó considerado 1º cuadro protocubista de la historia.

Basílica de la Mercè

De camino a la calle de los Escudellers se encuentra la capilla del Espíritu Santo (Nou de Sant Francesc, 20), un templo de reducidas dimensiones, en bastante mal estado de conservación, levantado entre 1732 y 1736 para acoger a la Cofradía de Ciegos, Cojos y Contrahechos.

La basílica de la Mercè (plaza de la Mercè, 1) se edificó entre 1765 y 1775 sobre los restos de una iglesia del siglo XIII. De ella destaca la imagen gótica de la virgen de la Mercè. La cúpula se construyó en 1888, el año de la Exposición Universal, y la imagen que la decoraba desapareció durante la Guerra Civil.

Los orígenes del palacio Mornau (Ample, 35) se remontan al siglo XVI. Lo compró Josep Francesc de Mornau, comisario de guerra honorario, y en sus salones se fraguó la conspiración contra los franceses que ocuparon Barcelona en 1809. Ahora el holandés Elizaberthus Dronker, dueño del Hash Marihuana Hemp Museum de Ámsterdam, ha acondicionado el local y lo ha convertido en el Museo del Cáñamo de Barcelona.

Hoy en día solo quedan las ventanas de los pisos tercero y cuarto

No hay documentos que acrediten que Cervantes visitara Barcelona. Pero las descripciones que aparecen reflejadas en El Quijote y Las dos doncellas, hacen pensar que conocía bien la ciudad. Según historiadores, Cervantes estuvo en la ciudad en dos ocasiones. En una de ellas pudo alojarse en la Casa de Cervantes (paseo de Colom, 2).

La escultura imita el trencadís del modernismo gaudiniano

La escultura Cabeza de Barcelona, del escultor Roy Lichtenstein, es un referente del pop art cuyos trabajos se inspiran en las viñetas de los cómics. Esta escultura que representa la cabeza de una chica, pertenece a la serie Brushstrokes (pinceladas) encargada por el Ayuntamiento para decorar la ciudad con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992.

10º La iglesia San Justo tiene el privilegio de acoger el testamento sacramental. Este  testamento es del siglo IX y consiste en dar valor jurídico a la última voluntad manifestada por un difunto si el testigo, antes de seis meses, jura dicha voluntad ante el altar de la Santa Creu y de Sant Felip de la iglesia de Sant Just.

La costumbre de señalizar los lupanares se remonta a la época romana, ya que no había rotulación oficial

11º Los alrededores del puerto acogieron la prostitución. Para indicar la presencia de los lupanares, se usaban caras de mujer esculpidas en piedra que recibían el nombre de carassas. En la actualidad puede verse alguna, como la que está en la confluencia de las calles Mirallers y Vigatans.

12º El colonial Casa Gispert (Sombreres, 23), sede de maestros tostaderos desde 1851, conserva su esencia. El colonial muestra su mobiliario del siglo XIX, y un horno de leña (único en el mundo) alimentado con madera de encina. Además de frutos secos, puedes comprar café, orejones, especias etc En 1999 Casa Gispert recibió en París el prestigioso premio Coq d’Or, de Les Gourmands Associés, que lo reconoce entre las diez mejores tiendas de productos alimenticios de Europa.

13º Para comprar butifarras el mejor lugar es La Botifarreria de Santa María (Santa María, 4). Antoni Trave, maestro charcutero, ha recuperado recetas tradicionales y elabora una gran cantidad de butifarras para todos los gustos.

La calidad de los productos de la Botifarreria es reconocida internacionalmente

Miryam Tejada 

Autora

¡Hola! Soy Miryam periodista digital, blogger y creativa. Trabajo en EscapadaRural.com, me gusta la gastronomía, soy del Eibar, no pierdo la sonrisa y pertenezco a Barcelona Travel Bloggers. Mi pasión es viajar, así que si buscas recomendaciones, consejos, destinos y un poco de humor este es tu sitio. ¡Bienvenid@s!.

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