De camino a Machu Picchu fueron estos los paisajes que pudimos contemplar "alucina pepinillo" #alnatural #adondeperu _______"________#peru #machupicchu #cusco #cuzco #way #huaynapicchu #hidroelectrica #paisaje #naturaleza #nature #photography #photo #photografer #landscape #landscapephotography #followme #amoviajar #planet #igers #instagram #instatravel #travel #latino #latinoamerica #sudamerica #america #instaphoto

Lo que hay que sufrir para llegar a Machu Picchu, “el camino de los pobres”

El camino para llegar a Machu Picchu es sencillo si dispones de dinero:

Compras un billete de tren por 96 dólares (mínimo), sólo ida, y te plantas en Aguascalientes (campamento base) en unas tres horas. ¡Asunto arreglado, sin complicaciones!

La “complicación” es el viaje a Machu Picchu por la hidroeléctrica

Ahora, si tu sueldo no da para mucho más que los billetes de avión a Perú (ya es bastante) y estás con ganas de vivir la aventura de tu vida prepárate para tener agujetas en el culo durante tres días. Los botes de la furgoneta en la que haces el camino de seis horas desde Cuzco a Aguascalientes no te los quita nadie.

Eso sí, el viaje es idílico, pues cruzas paisajes que enamoran a cualquiera. Excepto a las personas propensas a mareos. Éstas sufren lo que viene siendo la atracción turística de la zona, “las serpenteantes curvas”. Izquierda, derecha, izquierda, derecha y repetimos. Además este pequeño/gran inconveniente va acompañado de vértigo y niebla. ¿Qué te parece? Un mix perfecto para dar comienzo a la hazaña.

Camino_Aguascalientes_Peru
Parada camino Aguascalientes

Con la furgoneta de 15 plazas atraviesas valles, aldeas, hoces, ríos (en un momento dado parece que estás en el tutuki splash) y alcanzas una altura de unos 4.000 metros. Por lo que el horizonte aún siendo espectacular, también, es propenso al soroche. O como se le conoce popularmente, mal de altura. Para evitar que el soroche haga acto de presencia es recomendable mascar hojas de coca.

Truco del almendruco: previene el mal de altura con hojas o caramelos de coca, mano de Santo. 

Lo que ameniza el viaje, pues durante todo el trayecto es (casi) imposible estar continuamente hablando con tus compañeras de aventuras, es la radio y su habitual sintonía.

“Qué tengo que hacer pa’ que vuelvas conmigo, vamos a dejar el pasado atrás. Para mí la vida no tiene sentidoo, si te vaaaaaaas”. A todas nos tendrían que premiar, nada más llegar a la hidroeléctrica, con un diploma en el que ponga: “Enhorabuena por aguantar 6 horas de reggaeton del duro sin un gin-tonic que lo acompañe”. ¡Dale más gasolina!

Camino_hidroelectrica_cusco
Viaje a Machu Picchu

2 horas de caminata (a oscuras) de la hidroeléctrica a Aguascalientes

La sorpresa viene cuando te dicen que no llegas exactamente a Aguascalientes, también conocido como Machu Picchu pueblo. El transporte te deja en una hidroeléctrica y de ahí, siguiendo las vías del tren, caminas durante 2 horas y media hasta llegar a Aguascalientes.

No es que sea una sorpresa como tal (estoy bromeando), ya que te lo advierten en la agencia donde compras los vouchers para el transporte. Por cierto, esta aventura cuesta 60 soles ida y vuelta (o lo que es lo mismo unos 17 euros). Un precio asequible para todas las aventureras y guerreras que nada les impide el viaje a Machu Picchu.

¿Y si la caminata la haces a oscuras con la linterna del móvil? 

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Camino hidroeléctrica

¡Sorpresa doble! Cuando hicimos el viaje a Perú, casualidades de la vida, las maestras estaban en huelga. Y no son como las huelgas españolas en las que aprovechamos el día de “fiesta” para irnos a la playa. Se lo toman en serio (les pagan aún estando en huelga) y pueden durar meses.

Así que, el día que nos montamos en la disco-furgo tomaron Cusco y hubo una retención de cinco horas en la arteria principal de la ciudad. Esta circunstancia hizo que llegásemos a la hidroeléctrica prácticamente de noche. Tuvimos que encender las linternas frontales y los móviles para ver en la oscuridad, no tropezar con las miles de piedras que hay en el camino y guiarnos por unas estrellas que pintaban el horizonte en blanco y negro. Una anécdota que puso el broche de oro a una experiencia inigualable.

Imagínate cruzar estos puentes a oscuras…

Fue en el camino de retorno cuando nos dimos cuenta de lo que realmente aquella noche habíamos vivido. Las minucias en la oscuridad se agravan y la tensión a los sonidos de la fauna y flora afloran.

Lo que entorpece la caminata son las piedras y varios puentes que debes atravesar. Es bastante incómodo tener que andar sobre ellas, pero el recorrido es sencillo. Además no tiene pérdida, pues tan sólo tienes que seguir las vías del tren. Hay señales, que obviamente en la oscuridad ni las vimos, bastante tenía con no caerme, en las que indican AGUASCALIENTES.

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Tren Machu Picchu

A lo que sí que tienes que estar atenta es a los trenes. Recuerda que estás haciendo el “camino de los pobres” y que otras van en tren panorámico. No pasan frecuentemente, van muy despacio y tocan la bocina de tal manera que el eco se escucha en todo el valle. Eso sí, evita pasar por los túneles. Ahí no tienes escapatoria, creo yo. Nosotras al hacerlo de noche no lo advertimos y no nos quedó más remedio que cruzarlos, no veíamos alternativa. Pero sí que la hay y es mejor opción.

¡Camino hecho!

Welcome to Marina d’or Ciudad de Machu Picchu, ¿dígame?

Yo que me imaginaba un pueblo lleno de tradición, costumbres, súper entrañable… mi gozo en un pozo. Creo que si lo comparo con Las Vegas estoy en lo cierto. Y es que básicamente está preparado para el turista. Luces de neón para anunciar happy hour de pisco y birra, gastronomía de hamburguesas, pizza y spaghetti a la carbonara, baños termales “sucios” (recomiendan ir por la mañana, pues por la tarde va todo el mundo y las aguas son oscuras) y un suma y sigue de “estafa” turística.

Los precios son desorbitados y lo saben, sólo que todas pasamos por el aro. No queda más remedio que hacer noche en Aguascalientes para madrugar, a las 3 de la mañana, y visitar Machu Picchu sin la marabunta de gente y a la fresca. La sensación de entrar en soledad a la ciudadela inca es indescriptible.

Quizá sí que se podría formular el planning de otra manera y evitar hacer noche en Marina d’or Ciudad de Machu Picchu. ¿Hacerla en Santa Teresa y/o Ollantaytambo? No lo sé porque ni nos lo planteamos. De hecho, nosotras nos quedamos dos noches en Aguascalientes. No querías caldo, pues toma dos tazas.

A pesar de ser un destino muy turístico, recomiendo hacer dos noches y visitar Machu Picchu con tranquilidad. 

Quisimos disfrutar de Machu Picchu tranquilas, sin la necesidad de tener que estar continuamente mirando el reloj para regresar a la hidroeléctrica. No sabemos sí volveremos, así que evitamos las prisas. Y, sinceramente, esta es la fórmula que te recomiendo. No sé cuál es tu ruta, ni tu presupuesto e intención, pero merece la pena disfrutar de esta maravilla del mundo moderno el mayor tiempo posible.

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Vista Machu Picchu

Llegamos, entramos y lo gozamos, pero hubo un momento en el que pensé que Machu Picchu eran las madres. No veía la oportunidad de llegar y tenerlo cara a cara. Aunque si es por el chófer de la furgoneta en vez de seis horas de trayecto son cuatro. Menos mal que llevábamos a una mareada y se cortó un poco con el acelerador, le acariciaba “menos”. O ¿eso era con el freno? Pensemos que hace el mismo trayecto todos los días y no veamos el telediario (por la salud de todas).

¿Dónde comprar los billetes de tren para ir a Machu Picchu?

Puedes hacerlo directamente en la web de PeruRail. O cuando llegues a Cusco ir a una de las oficinas de PeruRail, se encuentran en la misma Plaza de Armas de Cusco, y ahí adquirir información y comprar el billete que desees. Hay diferentes horarios y precios de tren para Machu Picchu.

Transporte de minivan para ir de Cusco a la hidroeléctrica

En cuanto pises Cusco unas veinte personas obstaculizarán tu espacio vital para ofrecerte los servicios de transporte hasta la hidroeléctrica. Tanto en la Plaza de Armas como en la calle Suecia, por ejemplo, hay agencias con las que hablar, comparar precios y regatear. Básicamente todas ofertan lo mismo, el pack mínimo es: transporte de ida y vuelta de Cusco a la hidroeléctrica y almuerzo en Santa Teresa (opcional).

Además, si quieres contratar con la agencia el hotel en Aguascalientes, las entradas a Machu Picchu y/o toda idea descabellada que se te ocurra pídelo por esa boquita que seguro que te lo conceden. Obviamente, estos servicios adicionales encarecen el precio final.


Me siento muy afortunada por haber vivido aquellos momentos que seguro permanecerán conmigo siempre. Relato la experiencia como una anécdota graciosa porque lo que recuerdo con una amplia sonrisa. 

Autora

¡Hola! Soy Miryam periodista digital, blogger y creativa. Trabajo en EscapadaRural.com, me gusta la gastronomía, soy del Eibar, no pierdo la sonrisa y pertenezco a Barcelona Travel Bloggers. Mi pasión es viajar, así que si buscas recomendaciones, consejos, destinos y un poco de humor este es tu sitio. ¡Bienvenid@s!

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5 comentarios sobre “Lo que hay que sufrir para llegar a Machu Picchu, “el camino de los pobres”

  1. ¡Hola Miryam!
    Lo tendré en cuenta para cuando toque Machu Pichu. Muchas gracias por compartir vuestra experiencia, es bueno saber estas cosas de antemano.
    ¡Feliz semana!

  2. Por fin lo he leido! Me encantaaa. Por fin un post que cuenta la realidad de los que viajamos justitos de pasta. Lo tendré en cuenta para cuando me lance a la aventura peruana

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